Al pk. 0 de la Vía Verde del Aceite en Jaén, por el Camino Mozárabe y Avenida de Los Aparejadores. Vuelta por Las Fuentezuelas, Parque de La Granja (Cerro de Los Lirios), Guerrero Íbero y Gran Eje.
El Guerrero Íbero
Lunes 14 de septiembre de 2026,
Por la tarde y con el calor ya de retirada en Jaén, salimos a hacer una de esas rutas que te reconectan con la ciudad. La idea: ir a tocar el Pk. 0 de la Vía Verde del Aceite y visitar al Guerrero Íbero.
La ida: Camino Mozárabe y Avenida de Los Aparejadores
Comenzamos por el Camino Mozárabe de Jaén con la ciudad a nuestras espaldas y enseguida enlazamos con la Avenida de Los Aparejadores y el carril bici que lleva directo a Las Fuentezuelas para llegar al Pk. 0 de la Vía Verde del Aceite. Allí donde empezaba el antiguo tren del aceite que iba hasta Puente Genil. Ahora es punto de encuentro de ciclistas, corredores y caminantes. Foto de rigor, trago de agua y media vuelta.
Camino Mozárabe
El Castillo de Santa Catalina
Pk 0 de la Vía Verde del Aceite
Vía Verde del Aceite
La vuelta: Parque de La Granja (Cerro de Los Lirios), el Guerrero Íbero y el Gran Eje
Subimos por Las Fuentezuelas hacia el Parque de La Granja / Cerro de Los Lirios y una vez arriba, el premio: visita al Guerrero Íbero. Imponente como siempre, vigilando la entrada a la ciudad. Desde el Íbero ya solo queda dejarse caer por el Gran Eje y vuelta al inicio de la ruta.
El Guerrero Íbero y el Castillo de Santa Catalina
El Guerrero Íbero
Datos técnicos de la ruta. - 9,43 km | 1h33' en movimiento (1h38' total) | 202 m+ | 858 kcal | Ritmo medio 9:52/km
El aire fresco de la mañana en Jaén invitaba a caminar. La jornada arrancó a las 8:10 del domingo 13 de septiembre de 2026 desde el Área Recreativa de Hazadillas, con la mirada puesta en alcanzar el emblemático Refugio de la Cruz de La Chimba.
En la Fuente del Área Recreativa de Hazadillas - punto de partida de la ruta
Los primeros dos kilómetros concentraron la mayor exigencia física de la ruta. Con una pendiente constante ascendiendo entre pinares y cortados, el terreno requirió un paso firme: el primer kilómetro sumó 128 metros de desnivel positivo a un ritmo de 20:16 min/km, seguido de un segundo kilómetro que añadió 102 metros más a 17:47 min/km.
Sendero de subida al Refugio de La Cruz de La Chimba
Tras culminar este repecho inicial, el sendero dio un respiro en busca de la cima. Aproximadamente en el kilómetro 3 alcanzamos la Cruz de La Chimba, situada a 1.156 metros de altitud. En este punto, junto al refugio, las vistas panorámicas de la sierra permitieron hacer una breve parada para reponer fuerzas e hidratarse.
Vistas espectaculares desde el Refugio de La Cruz de La Chimba
Refugio de La Cruz de La Chimba
Refugio de La Cruz de La Chimba
La segunda mitad de la ruta continuó a través del Sendero Cruz de la Chimba de manera mucho más fluida. Los kilómetros 4 y 5 bordearon la ladera en suave descenso, permitiendo acelerar el paso hasta marcar un ritmo de 14:33 min/km. El tramo final del kilómetro 6 devolvió la senda hacia el punto de partida en Hazadillas, completando un perfil circular equilibrado y muy vistoso.
De Puente La Sierra a la capital y regreso por las estribaciones de Sierra Sur
Vista de Jaén desde el Sur
Jueves 10 de septiembre de 2026,
La ruta comienza en Puente La Sierra, en las proximidades del valle del río Frío, con la sensación de afrontar una salida relativamente tranquila. Los primeros kilómetros son suaves, incluso con una ligera tendencia descendente, hasta que el perfil empieza a cambiar aproximadamente a partir del kilómetro 5,5.
Ahí comienza la verdadera ruta: la pista empieza a ganar altura progresivamente mientras el paisaje rural va dando paso a las primeras panorámicas sobre Jaén y sus sierras. La pendiente se hace cada vez más evidente y el terreno obliga a encontrar un ritmo constante, sin gastar demasiado antes de llegar a la capital.
Después de varios kilómetros de ascenso, alrededor del km 9,10, aparece uno de los primeros hitos urbanos: la Iglesia de San Antonio. Es el punto en el que la ruta deja definitivamente atrás el ambiente rural y comienza a introducirse en la ciudad.
Desde allí el recorrido continúa hacia el centro de Jaén, enlazando sucesivamente algunos de los lugares más representativos de la capital.
En el km 11,40 se alcanza el Monumento a las Batallas, en plena Plaza de las Batallas. La escultura, inaugurada en 1912, recuerda las batallas de Las Navas de Tolosa y Bailén, dos acontecimientos fundamentales ligados a la historia de la provincia.
Apenas unos cientos de metros después, en el km 12,00, llega la Plaza de la Constitución, auténtico punto de encuentro entre el Jaén histórico y la ciudad moderna.
Y en el km 12,60, el gran protagonista monumental de la ruta: la Catedral de Jaén. El paso por la Plaza de Santa María supone probablemente el momento más urbano y monumental de toda la salida. La Catedral, estrechamente vinculada a la obra de Andrés de Vandelvira, constituye uno de los grandes referentes del Renacimiento andaluz.
Iglesia de San Ildefonso
Catedral de Jaén
A partir de la Catedral comienza el regreso. El perfil muestra ahora una pérdida de altura progresiva, abandonando el núcleo urbano y buscando nuevamente los caminos que conducen hacia Puente La Sierra. Es un tramo mucho más abierto, donde la bicicleta vuelve a encontrarse con el paisaje agrícola y serrano.
En torno al km 15,10 aparece la Almazara de Puente La Sierra, un punto que marca claramente el cambio de escenario: de la ciudad al territorio rural.
Entre los kilómetros 15 y 18 la ruta vuelve a ponerse seria. El gráfico de desnivel muestra una ascensión sostenida, primero progresiva y después más marcada, hasta alcanzar aproximadamente los 650-670 metros de altitud.
En el km 17,20 aparece la Torre de Peñas de Castro, situada en una de las zonas elevadas del recorrido.
Castillo de Santa Catalina y Jaén
Jaén y su Catedral
Torre de Peñas de Castro y la Pandera
A partir del entorno del kilómetro 19 comienza una larga y agradecida bajada. El perfil pierde altura con rapidez hasta situarse nuevamente alrededor de los 450 metros.
En el km 21,30, el recorrido alcanza el puente sobre el río Frío en Puente La Sierra.
El Río Frío
Hoooooooooola!
Una ruta corta, pero con bastante montaña, ya que aunque los 23 kilómetros puedan parecer una distancia moderada para una salida de MTB, los 531 metros de desnivel positivo hacen que la ruta tenga bastante más contenido del que aparenta.
El perfil tiene, además, una estructura muy interesante: Puente La Sierra → subida hacia Jaén → recorrido monumental → descenso → nueva subida a Peñas de Castro → gran descenso → Puente La Sierra.
Una ruta especialmente bonita para una salida de mañana: poca distancia, bastante desnivel, un buen componente físico y, sobre todo, la posibilidad de combinar MTB, paisaje y patrimonio jiennense en poco más de dos horas.
Hitos mas significativos de la ruta:
Iglesia de San Antonio (9,10 km)
Monumento a las Batallas (11,40 km)
Plaza de la Constitución (12,00 km)
Catedral de Jaén (12,60 km)
La Almazara de Puente La Sierra (15,10 km)
Torre de Peñas de Castro (17,20 km)
Puente sobre el Río Frío en Puente La Sierra (21,30 km)
Panorámica desde el Castillo de Santa Catalina con la ciudad de Jaén y el mar de olivos al fondo
Hay rutas que destacan por su exigencia física y otras por la belleza de sus paisajes. Esta combina ambas con un ingrediente difícil de igualar: recorrer la historia de Jaén a cada paso.
La marcha comienza en pleno corazón de la ciudad, poniendo rumbo a uno de sus monumentos más emblemáticos, la Catedral de Jaén, cuya imponente fachada renacentista sirve como magnífico punto de partida antes de abandonar poco a poco el entramado urbano y dirigirnos hacia las laderas del cerro de Santa Catalina.
Catedral de Jaén
Catedral de Jaén
Casco histórico de Jaén
Tras atravesar los barrios históricos, el recorrido enlaza con el sendero del Neveral, donde el asfalto deja paso a un sendero rodeado de pinos y matorral mediterráneo. La subida es constante, aunque sin grandes dificultades técnicas, permitiendo disfrutar de la tranquilidad del monte y de unas vistas cada vez más amplias sobre la capital del Santo Reino. El Parque Periurbano de Santa Catalina ofrece un entorno natural muy agradable para esta ascensión.
Castillo de Santa Catalina
Sendero del Neveral
Al alcanzar la cima aparece, majestuoso, el Castillo de Santa Catalina, fortaleza de origen medieval levantada sobre antiguas defensas islámicas, que domina toda la ciudad desde sus más de 800 metros de altitud. Desde sus murallas se obtiene una de las panorámicas más espectaculares de Jaén y de su interminable mar de olivos, una recompensa que justifica con creces el esfuerzo de la subida.
Castillo de Santa Catalina
Castillo de Santa Catalina
Castillo de Santa Catalina
Castillo de Santa Catalina
Mirador de la Cruz
Castillo de Santa Catalina
Panorámica de la Catedral de Jaén desde el Mirador de La Cruz
Castillo de Santa Catalina
Castillo de Santa Catalina
Castillo de Santa Catalina
Después de disfrutar del castillo y de las magníficas vistas, la ruta emprende el regreso por un itinerario diferente, descendiendo junto a la Muralla Norte. Este tramo resulta especialmente atractivo por discurrir junto a los restos defensivos que protegían antiguamente la ciudad, combinando senderos entre pinares con continuos balcones naturales sobre los barrios históricos de Jaén. El Sendero de la Muralla permite descubrir una perspectiva completamente distinta del cerro y constituye uno de los recorridos más interesantes para comprender la importancia estratégica que tuvo esta fortaleza durante siglos.
Sendero junto a la Muralla Norte de Jaén
Sendero junto a la Muralla Norte de Jaén
Monumento al Lagarto de Jaén
La bajada conduce nuevamente hacia el casco urbano, cerrando una ruta circular que reúne patrimonio, naturaleza e historia en apenas ocho kilómetros.
Con una distancia cercana a los 9 kilómetros, un desnivel positivo aproximado de 280 metros y algo menos de dos horas de marcha efectiva, se trata de una excursión asequible para cualquier senderista acostumbrado a caminar, perfecta para disfrutar de una tarde diferente sin salir de la ciudad.
Una ruta muy recomendable para quienes visitan Jaén por primera vez, pero también para los propios jiennenses, ya que permite redescubrir algunos de los rincones más emblemáticos de la ciudad desde una perspectiva privilegiada: la de su castillo, eterno vigilante del mar de olivos.